Compañía y ayuda cotidiana, en un solo lugar
Ancladas a lo que un adulto mayor realmente necesita.
Desde una conversación con café hasta el acompañamiento a una cita médica, una mano con la tecnología o una comida casera, cada plan ocurre con un companion con antecedentes verificados y se cobra por su tiempo, no como paquete. Compañía, no cuidado.
Compañía a adultos mayores
El corazón de todo: conversar, visitar, salir a caminar y hacer compañía a un adulto mayor, a su propio ritmo y con paciencia. Compañía, no cuidado clínico.
Acompañamiento a citas médicas
Un companion acompaña a un adulto mayor a una cita médica: van juntos, entran juntos, toman nota de lo que dice el doctor y ayudan a recordarlo después, y esas notas pueden compartirse con la familia. El companion acompaña, y nunca conduce ni transporta al cliente: cualquier taxi lo pide y lo paga el cliente o su familia. Compañía y apoyo, no atención clínica.
Ayuda con la tecnología
Una mano paciente con la tecnología de todos los días: el celular, las apps, las videollamadas, los menús con código QR y reconocer estafas. Un companion ayuda al adulto mayor a sentirse seguro y ponerse al día, enseñándole, sin manejar sus cuentas.
Comida casera y compañía
Comida casera y compañía: alguien va a la casa, cocina una comida rica, comparte la mesa y puede dejar porciones listas para la semana, ideal para un adulto mayor que vive solo. Compañía y comida casera, no cuidado clínico.
Compañía para ir de compras
No es una app de delivery ni son mandados. Un companion acompaña al adulto mayor a la feria o al supermercado para que salga de casa, elija sus propias frutas, verduras y carnes, y disfrute la salida. Tú eliges lo que compras, tú manejas tu dinero y tú pagas tus cosas; el companion está para acompañarte, conversar y ayudarte con las bolsas. Los companions nunca compran por ti, nunca manejan tu efectivo, tus tarjetas ni tu clave, y nunca pagan tus cuentas. Salir de casa y la compañía son lo importante.
Eventos y ceremonias
Compañía a la iglesia, una ceremonia, un funeral, el cine o una celebración familiar, para que nadie tenga que ir solo.
Ejercicio y compañía
Un companion ayuda al adulto mayor a mantenerse activo: una caminata, unas pesas suaves, una piscina o estiramientos suaves, por la compañía, la motivación y salir de casa. Compañía para moverse, no entrenamiento clínico ni rehabilitación.
Paseos y salidas
Una caminata tranquila, aire fresco, una vuelta por el parque o una pequeña salida, a un ritmo cómodo y en buena compañía.
Trámites y papeleo
Una mano con formularios, cuentas, correspondencia y trámites en el banco o la municipalidad: ordenarse y ponerse al día, lado a lado. Ayuda práctica, no asesoría legal.
Mente activa
Mantener la mente en forma es tan importante como mantener el cuerpo activo. Un companion se sienta contigo a jugar: una partida de cartas, ajedrez, dominó o un puzle a medio armar sobre la mesa. No es una terapia ni un ejercicio con reglas; es el gusto de compartir un juego, reír un poco y, de paso, mantener la memoria, la concentración y el ingenio despiertos.
Compañía aumentada
La tecnología más avanzada, al servicio de la necesidad más simple: no estar solo. Avatares y robots que acercan a una persona real hasta tu mesa, para conversar y acompañarte, sin importar en qué lugar del mundo se encuentre. Detrás de cada uno hay siempre alguien de verdad; a veces, alguien que desde su propia casa encuentra aquí una forma de trabajar y de acompañar. El futuro no viene a reemplazar la compañía: viene a acercarla.